Diosa y humana... Alfonso Jerez Jerez



¡Cómo, quisiera detener el tiempo!
¡Enclaustrar la corriente de mi río!
gozar la primavera eternamente,
y beber de ese aroma, lo que es mío.

Vivir en ese alero de esperanzas,
de amor, sueños azules y profundos,
del surco vivo, tierno y cristalino,
que sólo siembra rosas por el mundo.

Llenos están los mares que ha formado,
y llenas las fontanas de la vida,
donde ondea su nombre bendecido,
su nombre de mujer, estremecida.

¡Cuántas noches colmadas de vigilia!
¡Cuántas horas repletas de desvelos!
¡Cuántos sueños fecundos de horizontes!
¡Y cuánta eternidad hay en su vuelo!

¡Ni todos los poemas de este mundo!
¡Ni todas las canciones, bastarían!
para hacerle una ronda que cantare,
a esa mujer de magia y fantasía.

Esa mujer divina e infinita,
que tiene algo de diosa siendo humana,
esa mujer, que siendo débil, ruge,
que siendo de de granito, se desgrana.

Esa mujer que teje con auroras
los senderos henchidos de ternura,
que remendando olvidos no reprocha
la ingratitud aleve, sin cordura.

Bendita entre benditas ? bendecida,
jardín entre jardines ? florecidos,
amor, sueño y ternuras - entre ternuras,
senderos de un sendero ? amanecido.

Esa mujer, que te entregó sus brazos,
que te ve siempre niño, siendo grande,
que es manantial y fuente de ternura,
tiene el más bello de los nombres ¡Madre!

1 comentario:

abuelonet..com dijo...

Amiga mía, siempre gusta a veces detener el tiempo para quedarse uno con cosas relevantes de nuestra vida, y otras para gozar del aroma de una preciosa primavera.
Es muy real que muchas noches son colmadas de vigilia, pero a veces esas noches se encuentran repletas de desvelos con preciosos sueños llenos de magnificos poemas de amor y cariño hacia los demás.
Mi felicitación por tus poemas.
Un gran saludo de este abuelo Andrés