Corpiños... Long Onhi

Una colección que me es muy querida....


AL CORPIÑO DE LA MUJER VIUDA

Tu corpiño de luto, cruel castigo
que la viudez impone así inclemente
a pechos de mujer, no adolescente,
merecen del Amor todo el abrigo.

Sea una mano amante, no el amigo,
la que haga florecer la llama ardiente
que bajo el negro raso se presiente
con terca desnudez como un mendigo.

Yo imagino tus pechos al desnudo
mas sé que el corazón es del amante
que la muerte llevóse de tu lado.

Tiempo vendrá y acaso no lo dudo
en que el olvido que siempre es arrogante
te permita un fervor enamorado.

AL CORPIÑO DE LA PUBER

Una niña que anhela ser doncella
estrena su corpiño primerizo
de igual color y tono que su viso
y con la magia se transforma en bella.

La que aún no es mujer así destella
con su pecho incipiente, casi liso
que acompaña el mirar escurridizo
de la niña que quiere ser estrella.

Todo es razón de ser en un futuro
de madre, amante, mujer y compañera
cuando sea el corpiño necesario.

No sabe cuánto el tiempo es arduo y duro
cuando muere por fin la primavera
y el canto de la vida es ordinario.


AL CORPIÑO DE LA PROSTITUTA

Corpiño de mujer que hace la vida
por cruel necesidad o puro gusto
tantas veces botado con disgusto
y otras tantas con franca bienvenida.

Prenda que a la lujuria es concedida
en tan antiguo oficio, no vetusto,
a cambio de algún pago, siempre injusto
cuando la soledad nunca es vencida.

De encaje, de satén, de seda pura,
con abalorios y brillos diamantinos
o de humilde algodón, cruda pobreza,
en uno u otro caso es la clausura
de toda humanidad, malos destinos
en que pechos y amor pierden grandeza.


AL CORPIÑO DE LA AMADA

Pude ver su figura de curvas afiladas,
la línea de su boca de promiscua inocencia,
sus ojos generosos como la providencia
y unas manos ligeras, de tan libres, aladas.

Pude alcanzar sus labios con palabras guardadas
en celoso recodo regido en la inocencia
pero llama imperiosa nacida en su presencia
vencedora implacable de todas las espadas.

Su corpiño de encaje custodiaba el enigma
de pechos de alabastro que incitan al deseo,
la pasión, la premura que acaso presentía.

Cuerpo y alma traviesos de todo el paradigma
que al cabo de la ruta en mis brazos poseo
entregado y desnudo, como el amor ansía.


AL CORPIÑO DE LA ANCIANA

Un corpiño que guarda penitente
el fruto del amor y las pasiones
que otrora fueran llamarada ardiente
que engendraron progenie e ilusiones.

Hoy en terca mudez queda silente
vacío de recuerdos y emociones,
pasado que ya fue, ya no se siente
como prenda de tantas bendiciones.


Así nos habla el corpiño de la anciana
que más que austeridad, nada traduce
sino pechos de amor ya envejecidos.

Corpiño en sencillez, sin valenciana,
ni flores ni un encaje que trasluce
la memoria de senos florecidos.




1 comentario:

Kellypocharaquel dijo...

Hola e impactada por la belleza de tu blog y excelentes trabajos seleccionados .
Una verdadera artesana de la expresión.
Besos grandes
Raquel